
Gerry Rietveld era amigo de Piet Mondrían. Al principio, el sillón que había diseñado era simplemente de color madera: Pero a Rietveld le gustaban tanto los cuadros tricolores de su amigo, que decidió pintar su creación al estilo Mondrián.
No es un sillón para relajarse cómodamente. Es duro



